El Paraíso No Olvida
Rosa Moya descubre que su hija Aurora está atrapada en un coche apagado, en estado crítico, mientras su esposo Lorenzo Ibáñez pasa el día con su amante y su hijo, ignorando las llamadas de ayuda y retrasando la asistencia. La suegra de Rosa, fría y distante, espera que su nieta muera para que se dé la oportunidad de otro embarazo. Rosa busca desesperadamente a su hija, enfrentándose a múltiples obstáculos, incluso destrozando un coche por error, mientras su desesperación la consume. Finalmente, con la ayuda de su asistente Gael Lázaro, logra localizar el coche de Isabel Almonte, quien rescata a Aurora, pero ya es demasiado tarde; Aurora fallece. Este trágico evento destruye por completo la confianza de Rosa en su esposo, y Rosa solicita decididamente el divorcio, poniendo fin a un matrimonio lleno de engaños y frialdad.