El destino nos trajo a los tres
"Miguel López, el poderoso líder de Grupo López, fue a la casa de Fernando Almagro para discutir negocios. Ahí, Cecilia Almagro, obsesionada con casarse con un hombre rico, le echó un afrodisiaco. Pero por una jugarreta del destino, Miguel terminó pasando la noche con Susana Almagro. Esa noche cambió todo. Susana quedó embarazada de trillizos: Mario, Juana y Rodrigo. Pero estos no eran niños comunes, sino las reencarnaciones de tres dioses de la fortuna, riqueza y vida. Al nacer, fueron adoptados por el maestro Salvador. Ocho años después, el maestro Salvador, antes de fallecer, les dijo que debían bajar de la montaña y buscar a sus verdaderos padres. Al enterarse de que su papá tonto iba a casarse con otra mujer, los tres decidieron tomar cartas en el asunto. Junto con su mamá Susana, fueron directo a interrumpir la boda."